lunes, 4 de mayo de 2015

La gran bola verde- The big green ball


El viernes pasado, 1 de mayo, conseguí escaparme a navegar al mediodía.

Hacía un buen rato que ya habían regresado dos Laser y unos catamaranes "clase A".
Tocaba salir solo. Soplaban unos 18 nudos de Garbí. Apenas traspasado el espigón del Fórum empezaba el baile, Las olas se toreaban incómodas en ceñida amurado a estribor, y el viento ponía a prueba piernas y abdominales.
 "- Haré una larga "ceñidita" hasta el hotel Vela y una buena popa de vuelta" (unos 10 km. en total).
Poco después me perseguía una "golondrina" vacía de turistas, quizás por el tiempo nublado, ventoso y un poco desapacible, y en apenas dos minutos cruzaba mi proa dejándome un par de grandes olas a modo de tobogán. Al mismo tiempo un crucerito, de unos 35 pies, intentaba con dificultad izar velas para cambiar el ruido del motor por el flameo de las velas. No pasé lejos de él. La ceñida resultaba interesante.
Ya debía estar como a unos 700 m. del espigón del Fórum y por mi cabeza pasaban flashes: Tenía pendiente llamar a mi padre para felicitarle por su aniversario de boda:
 "-¿Que eran ya, ¿54?".
 Pensaba también en el día anterior: Había acompañado a mi mujer a hacer unos recados a la Illa, y aprovechamos para comprar en el Decatlón una pelota de fitnees; creo las denominan fitball. Elegimos una grande de 75 cm. de diámetro para usarla a modo de silla mientras estás delante del ordenador. Esta misma mañana estaba viendo en internet, si era o no realmente terapéutica, y según lo leído era más una moda que otra cosa, pero divertida. Además compramos otra para regalársela, en plan coña, a un amigo que cumplía los 60, y lo celebraba esa misma tarde noche.
 "- Si de pequeño te regalan pelotas pequeñas pues ahora de mayor, toma una grande".

" -Concéntrate Fredi" me dije,
 "- Vale ya de pensar en tus cosas, a colgar y a navegar"

No pasó mucho tiempo, esta vez ya concentrado, cuando de repente a barlovento a unos 200 m. veo venir arrastrada a toda velocidad por el viento algo verde, parecido a una pelota. Sí, sí, era una bola verde y su color se me hacía familiar. Seguí navegando, cerré los ojos pensando que aquella gran bola verde que se parecía cada vez más a la compra del día anterior, era un espejismo.
Pero al volver a abrirlos, aquella pelota era ya una gran bola verde. Parecía venir a mi como un imán. Cada vez estaba mas cerca. No modifiqué ni un ápice mi rumbo... no podía creerlo, empujada por las olas y el viento su rápida trayectoria parecía confluir con mi bordo de ceñida.
Si, sí, venía hacía mí mientras seguía colgando.

Apenas tuve que esforzarme para subirla, fue como un perro que salta hacia su dueño; la gran bola verde entró en mi barco ocupando toda la bañera, solté entonces la escota. Aquella bola era exactamente igual que las dos que ayer habíamos comprado. Observé a mi alrededor,
"- ¿Quizás una broma sofisticada de algún amigo?": nadie, estaba solo,
"- Sin duda ha llegado desde la playa. Pero a quien se le ocurre jugar con semejante pelota en la playa en un día de viento, pero además que coincida en el ancho mar su trayectoria con la mía…"
Del pensamiento banal pasé al pensamiento metafísico.
" - Será que Dios quiere decirme algo. Esto no es una casualidad, esto es un puto milagro. Me lo cuentan y no me lo creo"

Allí estaba yo sentado con 18 nudos y preguntándome que coño hacía allí con una gran pelota verde ocupando toda mi bañera.
 "- La he de desinflar y llevármela, sino no me creerá nadie".
Así lo hice, no fue complicado, la doblé y enrollé y la metí entre el cabo de las cinchas para que en caso de una volcada no la perdiera.
El resto de la navegada fue preciosa y perfecta, aunque no faltaban preguntas en mi cabeza sobre el significado de lo que me había sucedido.

Esta historia la conté esa tarde - noche en la fiesta de cumpleaños varias veces, y al acabar de contarla les decía:
 "- Es mentira, pero a que es una historia bonita"
Mis oyentes se quedaban perplejos y desconcertados.
 " - Entonces ¿es mentira.?"
 y yo remataba diciéndoles:
 " -Pero vosotros creéis que sería capaz de inventarme una historia tan inverosímil y preciosa. Es verdad".
Fuera verdad o mentira la historia de la gran bola verde ya estaba en sus cabezas.

Mientras tanto yo aun estoy pensando sobre el significado de esta increíble mentira que podría ser una preciosa verdad, o de esta increíble verdad que podría ser una bonita mentira.

oh Dios, ahora lo entiendo. Las grandes verdades siempre son increíbles.

2 comentarios:

  1. Gracias Salome por hacerme sentí que garabato pudiera ser cuadro… oh Dios, quizás sea otra bola verde!

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