sábado, 2 de marzo de 2013

SCRA


Hace unos días, por razones de trabajo me entero, o al menos redescubro, el término S.C.R.A.
Es una sigla o acrónimo de Síntoma, causa, remedio y acción, y es una metodología que se utiliza en el ámbito de la calidad para la resolución de problemas triviales así como en la investigación de accidentes e incidentes. Cuando el problema es de mayor embergadura o complejidad se usa el diagrama de ISHIKAWA o de cola de pez, del que ya hablaremos en otro post.

Por que os doy la vara con el SCRA, pues porque me parece un método sencillo que cualquiera puede utilizar tranquilamente en casa sobre situaciones que nos suelen suceder en las regatas y que no son deseables. Solo se necesita papel y lápiz, y ganas de no repetir situaciones indeseables.

¿En que se basa este método?, Se puede hacer solo, pero siempre es mejor ayudarse del entrenador o de otros regatistas, por ejemplo con los que naveguemos asiduamente.
El análisis se base en:

  1. SINTOMA: Es el incidente ocurrido, por ejemplo salir mal, haber tocado boya de barlovento, volcar en la popa...hemos de clarificar que?, quien? donde? cuando? como?
  2. CAUSA: Análisis de las causas que han producido el incidente. Hemos de repetirnos hasta 5 veces el porque y anotarlas todas. En este análisis de causas se puede ir hacía atrás, por ejemplo he volcado porque me resbalé, me resbalé, porque había lavado la bañera con jabón, lavé la bañera con jabón porque me los dejó un amigo.
  3. REMEDIO: Propuesta de soluciones y en este punto debemos estar abiertos a pedir ayuda.
  4. ACCIÓN: Concretar propuestas de actuaciones muy detalladas que nos permitan elaborar un plan de acción para evitar que vuelva a suceder.
Todo el proceso es lógico, facil e intuitivo, pero sirve sobre todo para establecer unas acciones que nos hemos de comprometer a realizar. Esa disciplina nos permitirá evitar esos incidentes, y evitar comportamientos erróneos repetitivos que solemos cometer en las regatas.

Pon un SCRA en tu vida.



sábado, 23 de febrero de 2013

las 22 leyes inmutables para ganar regatas


Cuando conocí a mi mujer, que trabaja en el mundo del marketing, curioseé en su biblioteca y encontré un libro "fácil" sobre marketing titulado: "Las 22 leyes inmutables del Marketing".
Se lo que estáis pensando, suena a libro de auto ayuda, y sí, realmente lo es, uno más de esos miles de libros en formatos diversos de cuentos, historias o simples leyes donde re-ordenan y adornan lo que todos sabemos.
Me he acordado de ese libro 16 años después, lo he releído y adaptado transformando las leyes del marketing a las leyes de la regata.

  1. El lideradgo: Es mejor ser el primero que no ser el mejor. Cuando llega una nueva disciplina olímpica, el que empieza antes a practicar, a ir a regatas, tiene ya una ventaja sobre los que llegan más tarde. No es lo mismo comenzar a practicar un deporte a los 4 años que a los 20. Aunque el que empiece 20 años más tarde sea infinitamente más apto para ese deporte siempre estará en desventaja. A niveles más corto-placistas, el empezar primero a probar una nueva vela, el primero que tiene un entrenador privado, el primero que usa un nuevo estilo de navegar, el primero que ensaya una táctica, el primero que recibe una ayuda federativa, etc. también tendrá ventaja.
  2. La categoría: Si no puedes ser el primero en ceñida, sé el primero en las popas. Cada regatista puede ser consciente que quizás no es el mejor en ceñidas, o en velocidad de barco, a de buscar otra categoría dentro de la regata en la que pueda destacar y ser el líder. Por ejemplo dominar en la táctica, o dominar en el reglamento, en salir, en navegar en largos, etc. Este nuevo liderazgo le aportará mejores rendimientos y más rápidos que estar intentando sin éxito, desbancar al líder de las ceñidas.
  3. La Mente: Ser el primero en tu mente, mejor que llegar primero. Él que se sitúa en la mente de los contrincantes como el mejor, tiene siempre más probabilidades de ganar. Has de sentirte bueno, el mejor dentro de tu nivel para poder enfrentarte a los que tienes al lado, sino siempre estarás cediendo el puesto, al que tu piensas que es mejor que tu.
  4. La percepción: La regata es una batalla de percepciones. La verdad suele acercarse a la percepción de un experto. Pero cada uno tiene una percepción suya y única de lo que pasa en las regatas, o mejor dicho su regata. No somos dueños de las percepciones de los demás, pero cuando la mayoría van por una lado del campo de regatas, en el 90% de las situaciones no se equivocan. Regatear bien implica mejorar nuestra percepción de lo que pasa en nosotros, nuestro barco, y nuestro entorno. Pero también es muy importante tener en cuenta las percepciones de los contrincantes y también del jurado o comité... y saber usarlas a nuestro favor.
  5. El enfoque: Reducir el campo de acción de nuestras acciones. No somos dioses para poder hacerlo todo y mejorar en todo en la misma dimensión. Es muy importante planificar los puntos en los que podamos mejorar más, dejando ahí la mayoría de nuestro tiempo y energía. Si ya navegamos bien en ceñida, en lugar de seguir entrenando ceñidas en cada entreno, seamos más incisivos en donde fallamos más; por ejemplo las salidas, la toma de boyas o las trasluchadas.
  6. La exclusividad: No hay dos regatistas que definamos de la misma manera: Si definimos a los buenos regatistas que tenemos cerca diremos: Antonio, un crack en las salidas. Pepe, una bestia ciñendo con viento. Juan, inalcanzable en las popas. Siempre hay espacios en esa exclusividad que podemos intentar ganar para nosotros mismos, en lugar de intentar arrebatársela al que ya la tiene en su dominio.
  7. La escalera: La estrategia a utilizar depende del nivel que tengamos en la escalera. Todos somos conscientes del peldaño que ocupamos en la parrilla de salida, por los antecedentes, nuestro peso y condiciones, el material, los recursos, etc. Es fundamental establecer una estrategia que permita dar el máximo rendimiento a nuestros recursos para poder saltar un escalón de esta escalera previa a cualquier regata. Y no confundamos estrategia, con planificación o táctica.
  8. La dualidad: A larga las regatas suelen ser una carrera de dos. Supongo que influyen multitud de factores, entre ellos el psicológico, pero en todas las competiciones suele haber un lider y el que va detrás. A la larga se pelean casi siempre dos por ganar, y curiosamente suele pasar en todas las dimensiones de la vida. Esta ley da medida de lo importante que es estar delante y de lo difícil que es para los demás superarle.
  9. Lo Opuesto: Si tu pelea es por el segundo puesto. tu estrategía está determinada por el primero. Está claro que el líder va por delante, seguramente por medios, por condiciones, etc. Con lo cual el será el que tenga preferencia con el fabricante de palos, de velas, etc. lo cual condicionará nuestras posibilidades de elección y estrategia. Y muchas veces, por no decir siempre, solo queda la opción de elegir lo opuesto. A nivel de una regata por ejemplo, el que va primero tiene la opción de posicionarse en el campo de regatas dejándole al segundo solo la otra opción: la que queda, que normalmente es la más penalizada.
  10. La división: Con el tiempo las categorías se dividen. En los inicios de una competición siempre hay un líder que suele ganar en todo: ceñidas, popas, viento, brisa, etc... con el tiempo van apareciendo especialistas que hacen que una competición con poco viento tenga unos líderes probablemente diferentes a una regata con rasca.
  11. La perspectiva: Los efectos son a largo plazo. Poco que añadir. Si pensamos que llegar a la cima es un tema de días, vamos mal. El camino para ser el primero es largo. Y aquí interviene la planificación con una perspectiva clara de lo que queremos en plazos razonables.
  12. La extensión: Presión irresistible a extender nuestros éxitos. Una vez que conseguimos ser los mejores en ceñidas, querremos ser los mejores en popas, y después los mejores en salidas, y poco a poco iremos dispersando quizás la ventaja competitiva que teníamos con nuestros contrincantes.  Hemos de controlar está extensión de nuestras habilidades para no perder las ventajas iniciales que nos permitían ser líderes con facilidad en unas condiciones determinadas.
  13. El sacrificio: Siempre hay que renunciar a algo para conseguir algo. Renuncio a explicarlo, para que lo entendáis.
  14. Los atributos: Para cada condición hay un contrincante líder. Se enlaza con la Ley 6. la tendencia es siempre a relacionar a cada regatista un liderazgo según las condiciones o el tramo de recorrido.
  15. La franqueza: Admite algo negativo de ti mismo y tus contrincantes lo verán como un punto fuerte. Ser franco y honesto, te mantendrá siempre delante en las cabezas de los contrincantes como un ganador aun habiendo cosechado un mal resultado. Las disculpas, o mentiras te permitirán ganar una regata pero no ser el líder. Hay grandes regatistas, incluso con medallas de oro, que no disfrutarán nunca del respeto y veneración de los que han competido con él. Y ese es un premio mayor que cualquier medalla, solo accesible a los más grandes.
  16. La singularidad: En cada situación, solo una jugada producirá efectos importantes. Esta ley sirve, para la planificación, la estrategia y la táctica. Ante una situación hay muchas alternativas que tienen efectos positivos, pero solo una la más audaz puede producir un resultado sustancial. La audacia, es siempre, un golpe inesperado para el contrario e implica valentía. Pero esta valentía solo se convertirá en audacia si va acompañada previamente de entreno, técnica y fuerza.
  17. Lo impredecible: Salvo que regatees en el lugar de todos tus contrincantes, nunca podrás predecir el futuro. Nadie conoce el futuro, y jugar a ser adivino suele tener malas consecuencias. Pero eso no quita ser conscientes de las tendencias de nuestro entorno, lo cual nos muestra un panorama de posibilidades y nos dará cierta ventaja respecto a nuestros competidores. Aprovecharse de las tendencias: sí, jugar a ser adivino: no.
  18. El éxito: El éxito suele preceder a la arrogancia y la arrogancia al fracaso. El éxito nos roba objetividad, nos roba horas de entreno, nos roba concentración... pero aun así, es más fácil gestionar el éxito que el fracaso. Necesitas ganar para volver a ganar.
  19. El fracaso: El fracaso debe ser esperado y aceptado. Reconocerlo, remediarlo y seguir adelante es la clave para remontarlo.
  20. El engaño: Las situaciones suelen ser lo contrario de la información que nos llega. No nos creamos todo lo que dicen de lo que hay a nuestro alrededor, la información de nuestros contrincantes, del campo de regatas, de las velas, etc. Informaciones que pueden proceder de rumores, o hechos no constatados no aportan más que incertidumbre. Busca siempre acercarte a la verdad, no hagas caso a los rumores o apreciaciones de los demás.
  21. La aceleración: El triunfo no se apoya en novedades sino en tendencias. La novedad es una ola y la tendencia la marea. La ola es muy visible pero se amortigua enseguida. La marea apenas se percibe pero es implacable. Busquemos las tendencias, no las modas. Hagamos de nuestro recorrido deportivo una tendencia, no una breve ola.
  22. Los recursos: Sin dinero, una idea no despega del suelo. Cualquier planificación requiere recursos que al final se mide en euros. Sin dinero, los 21 puntos anteriores se quedan en pura prosa.
En fin, frases hechas al fin y al cabo. El próximo reto será llevar al campo de las regatas otro libro de este tipo que circula por mi casa desde hace tiempo que se llama "No te preocupes, gana dinero".

lunes, 4 de febrero de 2013

Lo más importante para ganar


Figuraros que frotáis la lámpara de Aladino y os sale un genio que os dice:
 - Te daré lo que quieras para que puedas navegar mejor.
¿Que le pediríais?: Un barco nuevo, un entrenador, poder ir a más regatas, tener más finura de caña, salir mejor, más velocidad, etc. todo esto y mucho más te lo da algo que se llama DINERO.
Por muy poéticos que queramos ser, por mucho que nos guste que el pequeño se coma al grande, que el débil pueda con el fuerte. Lo más importante en la vela, como en cualquier otro deporte competitivo es el dinero.
Sólo cuando se llega a niveles similares de inversión y condiciones en dos equipos es cuando el dinero pasa a un segundo plano, eso si se mantiene el fair play, porque sino el dinero sirve para comprar árbitros, doparse en el limite de lo permisible o no permisible, y en otros terrenos que es mejor no entrar, pero que en la alta competición existen y están ahí.
Podéis coger cualquier deporte y siempre el dinero está presente en los ganadores. Les permite no solo obtener los mejores medios para conseguir las cosas, sino además una motivación extra.
El dinero lo compra todo, al mejor deportista, el mejor  material, la innovación, la motivación, te hace listo, la vestimenta.
Esto son hechos, que en el mundo amateur apenas se nota, pero en el profesional lo es todo.
Así pues una de las virtudes que ha de tener un buen deportista profesional es saber conseguir dinero.
¡¡¡¡Hombre, no es para tanto, que el dinero no es lo más importante!!!
Le decía yo a un buen amigo mio, y el me respondía:
No claro que todo, hay muchas otras cosas más importantes, ¡¡¡¡pero son carísimas!!!!

viernes, 12 de octubre de 2012

¿Algún problema?

Una de las palabra que creo que hay que enseñar a utilizar es la palabra problema. Está siempre en boca de todos y creo que su utilización sin medida nos crea una desventaja emocional importante.
El solo hecho de evitar pronunciarla, ocasionará una actitud positiva ante la vida.

Los ingleses utilizan vagamente la palabra problem, utilizan más trouble, (dificultad), question, (pregunta), situation, (situación)..... Pero para nosotros parece que todas ellas, siempre se pronuncien como "problema".

Intento que mis hijos la utilicen lo menos posible, y les aporto palabras que implican un sentido positivo como situación, pregunta, dificultad, questión, reto,... con lo cual conquistan una emoción positiva para alcanzar una meta. Decir "tengo un problema" es ponerse una valla.

Así pues os recomiendo, que en ese lenguaje emocional de las regatas, olvidéis la palabra problema. Intentad que llegue el final del dia sin haberla pronunciado. Porque las palabras que pronunciamos las escucha el alma, y el alma es puñetera.

¿Algún problema?

martes, 9 de octubre de 2012

Un pequeño gran trofeo


Acaba de celebrarse el Campeonato de Europa master, y con ello se han repartido unos trofeos.
Nada en especial hasta aquí.
Pero la clase Laser tuvo la gran idea, no sé cuando se les ocurrió, de confeccionar unos trofeos standar, es decir al igual que el barco, ha realizado un prototipo que ha mantenido a lo largo de los años. Solo cambia el color de la base (no sé con que criterio) y la incorporación de la descripción del campeonato.

Muchos de vosotros lo conocéis, es un cubículo de medidas aproximadas 8*6*3 cm. confeccionado mediante metacrilato. El material lo hace duradero. facil de limpiar, vistoso y económico. Muy económico si pensamos que cada año fabrican posiblemente más de 100 unidades. Se da este trofeo a los 5 primeros clasificados de cada campeonato continental y mundial en cada una de sus clases.
Si queréis ver como se confecciona uno similar, tenéis aquí este video. En su aparente sencillez, el diseño del trofeo demuestra un cuidado exquisito en las medidas, tipografía y situación de los elementos.

Es una gran idea, hace que un trofeo barato se convierta en valioso, deseable y reconocible. Es la idea la que aporta valor al trofeo, no el material ni la manufactura.

Tengo la fortuna de poseer dos, solo me queda decir: ÁNIMO A POR EL CUBO!!!!

miércoles, 3 de octubre de 2012

Aprovecha los regalos


Hace apenas 2 semanas participé en el campeonato de laser master "To be or not to be", en Roses. coincidió con el Cto. de Catalunya y fueron 3 días con un total de 9 regatas.
En fin, el caso es que en una de las regatas creí que estaba fuera de línea, tras haber arriesgado en la salida. No dí la vuelta, y ante el convencimiento posterior de que estaba fuera, regateé mal y sin ilusión. Al llegar a tierra comprobé que no estaba descalificado.
Creo que hubiera preferido haberlo estado, porque me sentí estúpido habiendo regateado en la convicción de estar fuera y navegar dando la regata por perdida.

Si estás en la regata, aunque creas que has realizado una salida prematura, o incluso aunque la hayas hecho de verdad, vete siempre a ganar. Incluso un primero, descalificado posteriormente por fuera de linea, hace ilusión y permite aprender, y además regatear delante de todos es fácil y divertido.
Una vez en tierra, delante del jurado, siempre hay la posibilidad de defender e  incluso ganar una salida prematura por fallo de procedimiento del comité, o si es dudosa, puedes salvarla a través de una prueba fotográfica o de video.

Pero este artículo iba encaminado a otra cosa. Cuando estaba en tierra pensé en lo sucedido. Sabemos que salir bien es una parte muy importante de la regata, sobre todo con muchos barcos, te permite situarte en cabeza donde la navegación y la táctica son más sencillas. Salir bien es un regalo.
Curiosamente pese a lo importante que es una salida, casi nadie la prepara bien. Todo el mundo se centra en hacer pruebas de ceñida y de viento antes de la presalida y pocos son los que se centran en analizar la línea de salida, la zona de salida, la corriente, ver como se mantiene el barco en linea, tomar enfilaciones.
Pregunto muchas veces a los compañeros, y la mayoría ni siquiera toma enfilaciones, ni comprueba por donde está más favorecida la línea.
Explicaré en otros artículos formas de preparar la salida, pero tampoco es esto lo que quería explicar.

En cada regata se realizan una serie de pruebas; en ctos de fin de semana suelen ser 4 pruebas de las que se puede descartar la peor. En la mayoria de ctos. que hacemos, solemos siempre descartar una prueba y excepcionalmente en algunas largas hasta 2. Raro es el campeonato en el que no se descarta ninguna prueba.
Eso quiere decir que si cada una de las pruebas es una oportunidad para ganar, nos dan gratis normalmente una oportunidad. Nos la regalan. Podemos no hacer la regata y no influiría en el resultado. Este pensamiento debería bastarnos para ser más agresivos en las salidas, apostar por ellas, situarse al límite de la enfilación y acelerar un segundo antes que nuestro oponente, porque sabemos que en el peor de los casos, si hiciéramos una salida prematura, podremos descartarla de la suma final de puntos.

Arriesga en la salida, es una oportunidad gratis que te da el descarte. Arriesga pero no la malgastes. Es como un comodín que hay que saber utilizar.
Si fuera entrenador obligaría a mis alumnos a tener al menos un fuera de linea en cada regata.

Y es que las regatas son muchas veces como la vida, nos ofrece oportunidades y ni siquiera las vemos, o no las queremos ver.

En el próximo artículo hablaré de como suelo preparar las salidas.

lunes, 7 de mayo de 2012

Repensar las regatas

Hacía tiempo que no escribía, también hacía tiempo que no navegaba.
Dos semanas atrás se celebró el trofeo del circuito europeo de Lasermaster en el club vela Calella. Fue sin duda la mejor regata de todas las que se han realizado. Tres días con buen viento y un recorrido con alternativas, además buen tiempo, en un pueblo que es mágico en esta época del año.

No voy a aburriros contando mis regatas, solo dos párrafos: los dos primeros días sopló fuerte (15 nudos) y el tercer día más suave. Estoy muy mal físicamente y eso implicó que con viento navegaba lento con la consecuente falta de confianza que me llevó a cometer errores, la mayoría de ellos tácticos. El ultimo día con menos viento me sentí rápido y eso me llevó a realizar buenos resultados.

Compartí casa con varios regatistas, Carles, Mónica, Andrés invitados por Miquel. Gracias Miquel!!!
Os lo quería comentar porque después de las regatas Mónica (que arrasó en Radial), reunía a los radiales  Carles y Miquel (también participábamos los estandar, Andres y yo, en segundo término) y comentabamos la regata.

Os lo comentó porque es importantísimo hacer un repaso de las regatas. Primero con nosotros mismo y segundo con una visión exterior de los demás regatistas. No tengáis miedo a preguntar a los demás ¿porque hiciste aquello? ¿Como llevabas el barco que ibas tan rápido? ¿Porque saliste por el lado de la boya? etc.

Siempre, tras cruzar la línea de llegada, suelo hacer un repaso rápido de los errores y de los aciertos de la regata. Visualizo el pasado. No más de 2 o 3 minutos. Analizo los errores y estudio que me ha levado a ello: Una mala salida y el porqué, o una muy buena salida y gracias a qué, donde me precipité, porque estaba nervioso en la ceñida, que errores de maniobra cometí, porqué elegí ir a un bordo u a otro, porque no marqué al que iba detrás, etc.

Todos podemos analizar lo que hemos hecho cada uno desde su nivel. Lo que elevará el nivel de nuestra visualización es hablar con los demás y sobre todo con los que van mejor que nosotros. Nos explicarán detalles en los que no hemos caído y abrirán nuestra mente. HACERLO!!!
Tenéis a vuestro lado grandes regatistas, Mónica Azón, Miguel Noguer, Josele Doreste, y no solo ellos.

lunes, 12 de marzo de 2012

El nombre


Dicen que en el momento en que ponemos nombre a algo o a alguien adquiere alma y trasciende su simple materia en algo que se introduce en nuestro interior, en nuestra consciencia.
Son muchas las veces que le damos la victoria al nombre del barco en lugar del nombre del patrón. Como si el barco se mereciera la victoria más que la tripulación.
Y si lo vemos desde dentro, cuantos de nosotros hemos hablado con el barco de tu a tu. Llamándole por su nombre, compartiendo experiencias, riñéndole y animándole.
Ese nombre que elegimos para nuestro barco, suele tener una valor en nuestra mente, un recuerdo de alguien, algo, un evento, o una simple anécdota. Cuando repetimos ese nombre en nuestros nuevos barcos le añadimos el numero, intentando distinguir al abuelo, padre y nieto que llevan el mismo nombre, construyendo toda una saga.
Porque cuento todo esto. Porque me parece algo muy importante tanto en la competición como en la vida nombrar las cosas que adquieren valor para nosotros. Las interiorizamos y nos permiten tratarlas de manera diferente, hablarles, mimarlas, reñirlas... El nombre permite una dimensión psicológica de sentirnos acompañados, de hablarnos a nosotros mismos a través del nombre de ese barco que navegamos.
Darle un nombre al barco. Eso le da valor, le da alma, le da vida y desde ese momento. El barco será uno más del equipo.
Podemos compararlo, en cierta manera, a la equitación. El caballo y el barco son perfectamente comparables pese a que uno es un ser vivo y el otro no. Pero el nombre los iguala a ambos.
El hábito de poner nombre en la vela no se limita al barco. Es muy usual en tripulaciones darle nombre a algo que nos da la lata continuamente, es como ponerle un mote. Se hace también con maniobras que bautizamos muy a manudo con nombres que solo entiende la tripulación. Eso ayuda a formar equipo y permite además una comunicación rápida y selectiva.
Los nombres ayudan a recordar, ayudan a dsitinguir, ayudan a interiorizar y ayudan a sentir.
El nombre humaniza.
Si tienes una maniobra que nunca te sale, un cabo que siempre te da la lata, una vela que te cuesta trimar, un viento con el que nunca vas bien....Ponle nombre y hazlo tuyo y a partir de ese momento veras que todo es y será más fácil, y llevadero. Simplemente porque desde ese momento te escucha.

martes, 14 de febrero de 2012

Ser felices, para navegar mejor

Acaba de llegarme un correo de Mónica Azón, magnífica deportista que une pasión, lucha y trabajo en su dedicación a la vela. En las regatas de master de Laser, ha demostrado que sabe empezar en un nuevo tipo de barco desde cero y hacerlo bien, o mejor dicho: muy bien. Pero no solo eso, sabe regalar su sabiduría y compartir sus ganas de hacer, ... y eso ya no es tan habitual en los grandes. Es una regatista muy cerebral y estructurada, y eso se agradece a la hora de escucharla, ya que sabe transmitir conocimientos.
En este correo que me llegó, expone que una de los objetivos de los deportistas es gestionar la angustía y la ansiedad. Y Mónica nos subraya una frase: Lo que posibilitará que obtengamos los resultados desados es competir bien, hacer lo que toca en la justa medida y cuando toca....


Curiosamente, este correo me ha llegado cuando estaba preparando un post acerca de la felicidad. De como conseguir la felicidad navegando, y en la vida en general.
Todos hemos experimentado muchas veces cuando hacemos algo que nos gusta, aunque signifique mucho esfuerzo, que el tiempo se esfuma mágicamente. Que el tiempo parece no existir, y que llegamos a perder la noción de nosotros mismos, porque en esos momentos nuestra mente está al 100% en la acción, que "nos hace fluir, nos hace felices". Es tan solo una felicidad de estado, puntual; pero es sin duda, un estado agradable.


Hay un señor que se dedicó a estudiar este fenómeno, se llama Csikszentmihalyi  podéis conocer más de él en internet o escuchar una charla en TED. Este señor confeccionó la gráfica que tenéis arriba y que creo que es fundamental para todo deportista entenderla e interiorizarla, para ayudar a ese control que Mónica refería en su correo.
El centro de la gráfica es nuestro centro de habilidades, retos y de emociones neutras. Cada persona tiene un centro distinto, cada persona tiene unas habilidades y retos diferentes, y su gestión de emociones también es diferente, pero la gráfica funciona para todos igual.


Básicamente relaciona el nivel de habilidades con los retos. Su relación nos inducirá unas emociones. Esas emociones nos permitirán según las gestionemos conseguir los resultados oportunos. A mi me parece una gráfica muy útil para un deporte como la vela, porque en una sola regata se pueden dar todas las combinaciones, cosa que en una carrera de 100 m. no ocurre. 

  • Podemos tener momentos de susto o imprevisto donde no tenemos tiempo de mostrar nuestras habilidades, simplemente sobrevivir como podemos con lo que tenemos. Sería el AROSAL, o estado de excitación. Las salidas, las boyas complicadas o tantas y tantas situaciones imprevistas y repentinas que se dan en una regata.
  • Podemos estar en la típica regata donde ya vamos mal clasificados, súmale además que no hay viento y creemos que la regata no se va a terminar en tiempo límite... puede surgir el estado de APATÏA.
  • Podemos tener una regata de viento donde estemos muy cansados con nuestros reflejos bajos y nuestra técnica inexistente ya sin fuerza, entrando en un estado de PREOCUPACIÓN e incluso ANXIEDAD, a veces incluso solo para mantenernos a flote.
  • Estos mismos estados se pueden dar cuando nos exigimos más de lo que realmente podemos por nuestras condiciones  o entreno. Queriendo alcanzar un puesto en la regata para el que, sabemos, no estamos preparados.
  • También se puede dar la circunstancia de que estemos es una regata donde seamos técnicamente superiores a los demás y simplemente nos ABURRIMOS, aun yendo primeros. O quizás aun sabiédonos superiores, navegamos con confianza y a tope, pero  RELAJADOS porque sabemos que ganaremos casi con seguridad.
  • Pero ahora llegan los dos estados donde realmente aprendemos, donde realmente disfrutamos y sentimos.... que somos felices. Cuando tenemos un reto asumible y que deseamos, cuando conseguimos concentración, cuando desbordamos energía... nada estorba, ningún pensamiento nos distrae, y solo importa navegar con los cinco sentidos, TODO PARECE FLUIR, nos sentimos que el barco y nosotros somos uno, y es entonces (cada uno es su nivel) cuando sentimos la felicidad de navegar, de competir, de no existir. Es como una especie de inmortalidad.
Esta sensación les pasa muy a menudo a personas que tienen trabajos muy creativos, pero la creatividad se puede exportar a todo.
Como salir ganando en esta sopa de emociones: lo da el entreno, las horas y sobre todo conocerse a uno mismo. Una persona equilibrada no es la que está en un lado de la gráfica, sino la que domina como moverse por ella.

En esto creo que los master, respecto a los jóvenes, tenemos cierta ventaja, navegamos más en la franja de la felicidad y el control. Los jóvenes se mueven más en la preocupación y la angustía. Algo bueno trae la edad.

Llevaros la gráfica en vuestro corazón, porque el número de latidos tiene mucho que ver para saber en donde os encontráis. También podemos movernos de lugar en la gráfica controlando nuestro corazón a través de la respiración. 

Sed felices navegando y lo haréis mucho mejor.

jueves, 9 de febrero de 2012

Proverbios

Es curioso, todos solemos tener proverbios favoritos. Los evocamos en diferentes situaciones y muchas veces nos los recitamos a nosotros mismos en silencio.
Muchas veces incluso los usamos porque nos permiten en cierta manera controlar una situación.
Los proverbios suelen ser frases hechas por el devenir del tiempo, aunque suelen estar asignadas a personajes determinados, la mayoría de las veces nace de la sabiduría de la comunidad, que siempre es mayor que la suma de las individualidades por separado.
Los proverbios suelen recoger situaciones que si bien no son verdad la experiencia nos hace sentir que suele acercarse a ella.
He navegado con mucha gente y la mayoría de los compañeros con los que he navegado tenían en el bolsillo siempre alguno preparado. Cholo Armada, tenía muchos para el tiempo meteorológico como:  "cielo empedrado, suelo mojado", pero recuerdo con cariño que en las regatas donde la mala suerte o algún error nos arrastraba hacia la cola, sacaba siempre: "la procesión no acaba hasta que pasa el ultimo cura". Josele Doreste tenía uno que le encantaba: "Salida de caballo rampante, llegada de burro manchego". Al final estos dos refranes se parecían en una cosa, hacían referencia a la constancia. Y es que los refranes suelen retratarnos.
A Fernando León le encantaban los refranes para los tiempos muertos entre regatas, durante el pipi de pié en el espejo de popa, soltaba: Picha española no mea sola. Y después tras el bocata: español valiente después de comer frío siente.
Seguro que asociamos a muchos amigos con sus proverbios favoritos. Yo tengo uno favorito que lo uso muy a menudo, tanto con mis hijos, como conmigo mismo: "vísteme despacio, que tengo prisa", y no es porque tenga ideales grandilocuentes como Napoleón, al que se le atribuye este proverbio, sino porque me ayuda a controlar la percepción de una variable que es importantísima, tanto en la vida como en las regatas: el tiempo. ¿Cual es tu proverbio?