jueves, 27 de julio de 2017
25 años B92
25 de Julio 2017, mientras me peleaba con los números en el ordenador, me entra un sms en el movil: "Hola Fredi! solo para saludar y decirte que me acuerdo mucho de B92, de nuestros juegos y campaña olímpica, de nuestro equipo. Hace hoy 25 años!!! abrazo fuerte". Contesté aprovechando la emoción de dejar por un rato el trabajo envuelto en buenos recuerdos.
El día anterior me llegó una carta con una invitación para la recepción de la conmemoración del 25 aniversario de los juegos de B92 en el palacio Albéniz. Pensaba que sería un acto cercano e intimo y tampoco auguraba, que siendo día de semana, vinieran muchos deportistas. "Puede ser divertido", pensé y aposté por ir.
A las 19:30 llegaba con mi scoopy al parking del Palacio Nacional donde se ubica el MNAC. En su parte posterior se sitúa una de las entradas al palacio Albéniz. Allí era donde debíamos acreditarnos. Vestido de sport: pantalón blanco y camisa roja de cuadros, tuve el atrevimiento de sacar de su funda la chaqueta que 25 años antes lucí en la inauguración de los juegos olímpicos para ponérmela de nuevo. Las nubes cubrían por momentos todo el cielo refrescando la tarde con lo que la chaqueta, azul con el escudo del COE, no molestaba.
En la mesa de acreditaciones coincidí con una exdeportista, más tarde me dijo su nombre: Ana Godés. Le pregunté si le importaba que fuéramos juntos hasta el palacete. Con paso tranquilo subimos por un camino asfaltado entre magnolios, llegando a una explanada de exquisitos jardines con fuentes y estantes. La vista del palauet desde aquí es espectacular, una planta sencilla y sobria de estilo afrancesado sobre una amplia fuente que desemboca con un inmenso caudal de agua sobre los jardines. En los extremos de la fuente dos amplias escalinatas curvadas salvan la altura desde los jardines al Palauet. Se construyó en la exposición del 1929 como residencia de los reyes y tras la exposición iba a ser museo de la música, de ahí su nombre.
Nuestra conversación entre pasos tranquilos nos hacía trasladarnos más a las palabras y a la mirada mutua que a los jardines. Ana me contaba sobre la emoción que sintió después de una espera larga en el túnel de acceso al estadio olímpico para finalmente emerger en saltos y gritos entre un público pletórico. Mis recuerdos corroboraron su emoción. Yo rememoraba la larga espera en el estadio Sant Jordi, donde pudimos saludar a muchos deportistas. Ana participó en Ping Pong, o debería decir tenis de mesa. Le pregunté si se seguía dedicando a ello o si su trabajo giraba en torno al deporte. Me explicó que era diseñadora de joyas: Desmontaba lentes de cámaras de fotos u otros objetos antiguos para darles protagonismo como joyas. Me enseñó entonces su colgante formado por un gran lente ovalada montada en el interior de un doble aro metálico plateado sencillo. "Antes la lente observaba y ahora es ella la que observa" me dijo mientras acariciaba la lente con su mano, una metáfora inversa de lo que ahora somos nosotros.
Llegamos a uno de los laterales del palacete donde los deportistas que iban llegando se situaban en la escalinata. En frente un batallón de cámaras nos apuntaban.
No fuimos los últimos, entre conversaciones iban llegando más deportistas. Se situó a mi lado una deportista paralímpica ciega acompañada por una preciosa perra pastor alemán. Estuvimos hablando un buen rato. Participó en los 100 m. lisos. Me decía que seguía corriendo una o dos veces por semana. Era dicharachera. Pude ver a Epi, casí no lo reconocí. También estaba Cayetano, hijo de la duquesa de Alba, no pude reconocer a muchos más. Al rato llegaron detrás de donde yo estaba un grupo de "chicas" altas,"Está claro que sois de basquet" les dije, eran realmente simpáticas. Una de ellas decía que se acordaba de mí, "Tu eras de vela no?". Les conté una anécdota que pasé con el equipo cubano de basquet y ellas me contaron unas cuantas más. Mientras hablaba con ellas, llego Natalia Via Dufresne, ahora ya éramos un trío de representantes de la vela en el 92. Desde donde estába podía atisbar a través de una puerta abierta el majestuoso interior del palacio donde se situaban en fila las "autoridades" mientras el rey, que pude observar de espaldas, iba saludando a cada uno de ellos. Al rato llegó Pascual Maragall con su mujer acercándose a la escalinata exterior donde estábamos los exolímpicos. Sonaron fuertes y largos nuestros aplausos emocionándonos más a nosotros que a él. Entre deportistas olímpicos y paralímpicos no sumábamos más de 100 o 150. Al rato todas las autoridades salieron del Palacete y se situaron en la parte baja de la escalinata donde estábamos los deportistas para la foto: el Rey, la Alcaldesa, el President, el Presidente del Comite Olimpico Internacional, ah, también un jovial Pedro Sanchez, y representantes de partidos, delegados, etc.
De aquí bajamos las escalinatas y fuimos a la parte posterior del Palauet desde donde se puede contemplar toda la ciudad. 4 mástiles con banderas y un pequeño podium para las autoridades desde el cual leyeron sus discursos, no demasiado largos, de fondo: la ciudad. Algunas frases de los discursos me hicieron recordar parte de nuestra historia reciente y olvidada: reunificación de las Alemanias, la perestroika, y el golpe de estado en Rusia, la guerra de yugoslavia, la guerra del golfo, la participación olímpica de cuba... Durante aquellos años tener al Príncipe como tripulante era vivir la política como una variable más que afectaba a nuestra preparación. Pensé también en la fortuna de haber vivido los únicos juegos olímpicos en la historia, donde la vela estaba en la villa olímpica. Muchas, muchas anécdotas desordenadas pasaban por mi mente entre frases de los discursos. El Rey Felipe, cerró la tanda, empezó en catalán y acabó en castellano. En los párrafos finales de su discurso vistió sus palabras con la misma chaqueta que yo llevaba puesta recordando la entrada en el estadio, era el mismo recuerdo que Ana, poco antes, me describía mientras atravesábamos los jardines de Joan Maragall de camino al palacete. Esas ultimas frases del discurso no fueron de Rey, fueron del Felipe tripulante, que vivió sin duda, como la mayoría de los que allí estábamos, uno de los periodos más emocionantes e intensos de su vida.
Cerró el acto un poema de un voluntario al son de la música de 4 instrumentos. Detrás de él, una gran pantalla mostraba en imágenes que la delicadeza con la que se hizo todo lo que rodeó a la olimpiada de Barcelona 92, haya conseguido el milagro de mantenerse elegante, bello y actual. Epi, recogió la antorcha olímpica de manos del Rey para llevarla con otros deportistas hasta la plaza Catalunya.
Entre exquisitos canapés, pude abrazar y hablar un buen rato al que conocí como Alteza, aprendí a llamar Felipe, y ahora ya no sabré llamar Majestad. Con él, el tiempo siempre es escaso, y las palabras se atropellan cuando el corazón y la cabeza quieren hablar a la vez. Natalia, me recordó que en el bolsillo de mi chaqueta había traído algo para él. "Esto es para ti. Estuve a punto de llevarla al Museo Olímpico, pero pensé que hoy era su oportunidad" le dije mientras del bolsillo derecho de mi "ilustre americana" saqué la gorra que coronó su cabeza durante los entrenos y regatas de los juegos olímpicos del 92. Tras los juegos, olvidada en el Soling acabó en mis manos.
No se lo podía creer!
Tardó poco en irse, las nubes se mostraban amenazantes para una noche con promesa de rumbas, poco más abajo en el teatro Grec. Una lluvia intensa puso final, a las rumbas que sonaban moviendo el alma a ritmo de corazón. Final a otro 25 de Julio, 25 aniversario de los XXV juegos olimpicos.
Antes de dormir, como a un niño al que acaban de contar un cuento, sentí la satisfacción de saber que los recuerdos pueden construir nuevas y bonitas historias.
lunes, 17 de julio de 2017
Herramientas de mejora
Salimos a navegar, y queremos mejorar. ¿Nos planteamos que de que herramientas disponemos para hacerlo? El proceso de mejora siempre ha de estar presente y eso requiere trabajar diferentes facetas, diferentes herramientas, diferentes recursos que nos permitirá mejorar nuestra "sailing machine"!
Podríamos hacer muchas listas, esta que ofrezco viene exportada de teorías sobre la educación para gente joven, pero creo que es perfectamente exportable a todos los navegantes de cualquier nivel.
- Seleccionar la información. Está claro que si queremos aprender a hacer algo hemos de informarnos como hacerlo, métodos, leer sobre táctica, leer sobre reglamento, comprender las reglas, etc. para poder llevarlo acabo. Sin recopilación de información nos quedamos estancados. Y este área es terriblemente amplia.
- Repetir. Cuando queremos mejorar una maniobra y hemos llegado a una forma correcta de hacerla adaptándola a nuestras características. Hemos de repetirla, una y mil veces. La repetición lleva a la excelencia. No hay otro camino, ni existen atajos
- Premiarnos. Consolidar nuestro esfuerzo a través de premios bien por conseguir un objetivo o bien por llevar a cabo un esfuerzo, es fundamental. Por ejemplo, inscribirse en el campeonato de Europa como premio a mi constancia de navegar este año. Eso motivará y será un revulsivo para mejorar.
- Castigo. Aceptarlo y aprender de él, en el sentido de evitar el acto que lo produce es vital. Por ejemplo, si me enseñan la bandera amarilla por remar continuamente en las regatas, he de plantearme seriamente cambiar la forma de navegar o adaptarla a las normas.
- El ejemplo. Copiar al que lo hace bien es un buen atajo para llegar a crear nuestro estilo. Podemos hacerlo de manera espontánea o motivada por los demás.
- Cambiar creencias. Esta es de las difíciles, sobre todo a nuestra edad, donde la rebeldía apenas existe. Tenemos inculcadas creencias que nos limitan la forma de navegar. Por ejemplo, cuando navegamos con un regatista famoso y laureado al lado, tenemos la creencia que es mejor que nosotros, que nos ganará hagamos lo que hagamos y precisamente ese pensamiento no limita para hacer lo que necesitamos hacer para ganarle. Pensar que nunca salimos bien, será un muro para poder hacerlo.
- Cambiar motivaciones. Con la edad vamos dándonos cuenta que no solo ganar es la motivación de la regata. Ayudar a otros, enseñar al que sabe menos que nosotros, promover una labor de equipo, hacer amistades nuevas... en todo ello hemos de ver motivación suficiente que nos permita seguir mejorando y sobre todo seguir estando!
- Razonamiento. Cuando aprendemos algo nuevo, una forma de hacer las cosas diferentes, un trimaje, etc. hemos de comprender "el porqué". Incluso en las normas que hemos de cumplir en las regatas, es bueno conocer sus justificaciones porque eso nos ayudará a aceptarlas y respetarlas.
Posiblemente utilizamos todas estas herramientas de manera inconsciente, y es por ello que nunca va mal escarbar para ver si las raíces de nuestro árbol se extienden de manera correcta para sujetar un buen tronco. A crecer!!!
martes, 11 de julio de 2017
Navega, pero no dejes que tu mente lo haga!
Muchas veces he preguntado a regatistas en que piensan en las regatas, si se les va el pensamiento a otros derroteros diferentes de la propia regata, si su mente está en el barco, en la vela, en los contrincantes, en la velocidad....
La regata tiene diferentes momentos. Algunos muy intensos: salidas, pases de boya, lucha cercana con un barco... en el que a nuestro cerebro no le cuesta concentrarse y está a lo que tiene que estar. Pero basta que haya un momento de tranquilidad como un bordo solos, un momento de cansancio, estar sin contrincantes cercanos, etc. en los que es fácil que nuestra mente viaje por lugares insospechados, más insospechados que el mejor de los buscadores de internet!
¿Que hacer en esos momentos? ¿Que herramientas tenemos para mantenernos concentrados?
En este vídeo que he añadido puedes escuchar algunas herramientas que ofrece esta chica para la práctica del yoga. Son básicamante los mismos que se utilizan en todos los deportes. El Yoga se basa en la relación mente cuerpo, por eso he añadido este vídeo.
Aquí habla de 4 formas de mantenernos despiertos y a la vez tranquilos, sin dejar que bien la relajación o el exceso de presión de la competición juegue en contra.
Estas herramientas son:
- La respiración. Herramienta superpoderosa, que oxigena y vida al cuerpo y a la vez enfoca de manera muy eficaz nuestro pensamiento y retira de él malos rollos, pensamientos negativos, o pensamientos que aportan presión y nos anulan.
- El enfoque. Concentrar nuestro pensamiento en nuestro cuerpo y en nuestro barco, sientiéndolo como una extensión nuestra: ¿apoyo bien el culo?, ¿si estoy en la posición correcta proa a popa?, ¿tengo la correcta tensión de mayor?, ¿si he ajustado los controles?, ¿trabajo la ola?, etc....
- Las miradas. (en el vídeo le llaman drishtis) Se trata de poner la mirada donde conviene. Ahora miro la ola, ahora he de mirar la boya, ahora he de mirar a mis inmediatos contrincantes, ahora mira el compas, ahora levanta la vista y mira la racha. cada mirada implicará un pensamiento encaminado a la mejora de la regata. Si dejamos libre la mirada... la mente volará fuera de lo que estamos haciendo.
- La Visualización. Es importante mirar la regata por adelantado, visualizarla. Imaginar lo que puede pasar en un minuto en la boya según la posición en que vamos en la regata; eso hará que lo que llegue estará ya en nuestra cabeza y podremos tomar la decisión que toque más rápido y mejor. Visualizar un pase de boya antes de hacerlo para interiorizar la maniobra. Visualizar una virada importante antes de hacerla. Visualizar la salida que vamos a hacer unos minutos antes de hacerla.
Con estas herramientas, no vamos a navegar mejor, pero si vamos a mejorar el rendimiento de lo que ya sabemos hacer y eso nos llevará a mejorar el puesto!
Estas herramientas las podemos usar en el barco; pero también en el trabajo, en el placer y en la vida.
No descartes el yoga, como acompañamiento para mejorar en la vela!
jueves, 22 de junio de 2017
Enhorabuena Spanish Impulse!
Domingo, principios de Abril, 9 de la noche, hace dos meses y medio, estaba en el gimnasio del BISC en el Forum de Barcelona terminando una serie de ejercicios para fortalecer los músculos de la cadera. En esto, en medio de mi silencio, sentí cierto "barullo" en la planta baja y al rato entraron en el gimnasio: Era parte del equipo del SPANISH IMPULSE, que acaba de llegar del aeropuerto tras su primer entrenamiento en las Bermudas. Hacían noche en el BISC para ir al día siguiente a sus destinos.
A Jordi Xammar, patrón del equipo, ya lo conocía de su anterior campaña olímpica en 470, a los demás de vista, porque han estado entrenando en el BISC en varias ocasiones. Entraron alegres, con energía, y yo, que quería achicharrarlos a preguntas, apenas pude preguntarles cuatro cosas sobre el barco, pero antes de irme y dejarlos allí haciendo sus competiciones de levantamientos de pesas, les pedí ésta "selfie", para enviársela a Mar de Ros.
Mar ha sido la provocadora, la instigadora de este gran reto, de este gran proyecto, el SPANISH IMPULSE. Sexto en la final, haciendo lo que parecía imposible con un equipo con muy escasos recursos. (el que menos de calle)
Esa noche en el gimnasio, viendo a estos cuatro personajes llenos de energía, sentí una envidia infinita. envidia por el reto, envidia por sentir un gran equipo, envidia por sentir energía, humor y buen rollo, envidia de juventud, envidia por darlo todo en algo. Sentí ese aurea que es magia pura y que sucede pocas veces en la vida.
Ayer y hoy, vi las regatas de la final, se habían clasificado meritoriamente en la fase previa, y en estas 6 regatas de la final, 3 cada día, han navegado bien; han estado sólidos en todas las regatas, incluso yendo últimos en alguna regata han luchado como "gallos" para mejorar. Les ha penalizado sin duda, en todas las regatas, la falta de velocidad respecto a sus contrincantes. Pero culminar con un sexto a un punto del quinto es una pasada!
Mar ha involucrado a muchos con poquitos. Y eso es un arte tan difícil como navegar.
Ha sabido llevar adelante un proyecto "top" con recursos escasos,
Ha sabido formar y mantener un gran equipo,
Ha sabido darles confianza y estar en todas las facetas del proyecto, aportando optimismo, confianza y sabiduría.
y ha sabido llenar de pasión un espacio vacío hasta hoy.
Enhorabuena Gallos!, enhorabuena Mar! enhorabuena SPANISH IMPULSE!
lunes, 10 de abril de 2017
Crónica de una regata a la que no fuí
Escribir sobre lo que no has vivido es fácil cuando el deseo
de haber estado pesa más que la ausencia.
Sol, viento y paisaje hacen más
apetecible ese anhelo. La competencia y la emoción de los resultados me hacen
soñar que quizás podría haber luchado junto a los grandes, porque en la
ausencia, el resultado soñado siempre es mejor.
Fotos que te llegan por whatup,
quedadas de grupo en las que te sientes ajeno y con envidia. Un cumpleaños de
un master, de los de verdad, a quien me
hubiera gustado cantar con mis atrevidas limitaciones un buen “Happy bithday”.
Esas conversaciones insospechadas, impredecibles, insulsas o interesantes que
solo surgen en esa “tonta” espera por salir al agua. Y ya tras las intensas
regatas, un buen caldo caliente en las
voltes d’en Port Bo con el fragor de mil anécdotas recién vividas, mirando el
mar y la playa donde la arena es reemplazada por Lasers endulzados y enfundados.
El descanso con alguna lectura, un paseo, un gintonic acompañado
de una buena conversación.
He estado ahí sin estar, he revivido lo que no fue con los
retazos del pasado. Veo las clasificaciones en el Whatup, nombre, puesto y oigo la frase de cada regatista. Siento la alegría
de unos, la decepción de otros, la esperanza de la regata de mañana, y oigo
pocas disculpas, porque ser master es saber que la disculpa de lo que nos
sucede está en nosotros.
Y en el mar, imagino la fuerte Tramontana y el Garbi suave, la bandera negra en el comité haciendo palpitar los corazones,
visualizo las enfilaciones: “Sí, esos apartamentos blancos, la torre de la
iglesia”, y ya todos metidos en el carrusel de la ceñida del Garbi, donde
solo vale acercarse a las Formigas desde un largo bordo amurado a babor por tierra.
No he estado, pero he estado, aunque sé que vosotros llegáis
a casa con la piel de la cara quemada y el agradable cansancio de tres días de
regalo en vuestras vidas.
martes, 7 de marzo de 2017
Om Mani Padme Hum
Hace unas semanas, leo una frase de despedida de un amigo "facebookiano" a su madre:
"A prayer for our sweet mom as she eases away: May you find happiness and be free from suffering. Om Mani Padme Hum."
Mi mala traducción lo dejaría en:
"Una oración por nuestra dulce mamá mientras se aleja: Que encuentres felicidad, libre ya del sufrimiento. Om Mani Padme Hum."
Una frase sencilla e intensa, rematada por una ultimas palabras que parecían hindúes.
Lo busco y averiguo que Om Mani Padme Hum es un Mantra.
¿Que es esto de un Mantra? Digamos que es una frase inventada que suena bien, y que no tiene porque tener ningún significado sintáctico. Mantra, significa liberar la mente, y estas frases son como un recurso para concentrar la mente en lo que queremos. Cada mantra tiene su objetivo. Los Mantras se recitan en voz baja o en voz alta, como una oración, tipo rosario, de nuestra religión cristiana, y en cierta manera busca lo mismo.
Om Mani Padme Hum, tiene 6 sílabas, y cada una de ellas está ligada a un concepto que por orden serían: Meditación, Paciencia, Disciplina, Sabiduría, Generosidad y Diligencia. Esta que explico es una interpretación y veréis, si os informáis, que hay otras muchas.
Y que tiene que ver esto con navegar. Creo que construirnos unos Mantras para la competición es un buen recurso para alejar pensamientos negativos, concentrarse e invocar a las características personales que nos pueden llevar a mejorar o superar un mal momento o mantener uno bueno.
Yo he usado y uso puntualmente, tanto en la vida como en las regatas, refranes, proverbios y dichos que me sirven para alejar comportamientos que no me suelen traer nada bueno y transformarlos en otras actitudes que suelen sumar en lugar de restar y a la vez aportar equilibrio, sosiego y concentración, pero nunca me he construido un mantra.
Ahora, tras este historia, creo que no estaría mal construirnos un mantra para las próximas regatas vinculándolo con las palabras que nos puedan aportar más de cara a mejorar nuestro rendimiento.
Om Mani Padme Hum.
No regatees, baila

En el mar no hay camino, no hay carreteras, y cada barco va construyendo su circuito a la siguiente boya. Esa estela queda determinada por dos variables:
1.- Viento y corrientes
2.- Los demás barcos
La elección de camino no tiene porque ser la más rápida ni la mejor, porque por seguridad si vamos primeros podemos elegir un camino malo pero marcando a la flota y de esa manera impedir las sorpresas.
Para los principiantes es muy complicado explicarles como han de elegir ese camino. Les cuesta ver los roles, les cuesta ver su posición relativa con respecto a los demás barcos. Pero incluso a los que son más avezados o experimentados a veces tienen un día espeso, o problemas en su barco, que les impiden estar atentos a lo que sucede fuera.
Es entonces cuando hay que aprender a bailar, si a bailar en el campo de regatas. Se trata de ver la flota como un grupo de baile. En la mayoría de las regatas, toda la flota suele estar en algunos momentos amurada a estribor o amurada a babor. Los roles, las corrientes, las rachas, las layline marcan esta coreografía. Los que están delante ven y oyen al director de la orquesta antes que el resto. Están más cerca de esas ordenes que suelen marcar los cambios de viento en dirección e intensidad, y cuando los de delante viran marca la orden para que los demás le acompañen, y así los de detrás van posicionándose buscando ese lugar donde pueden bailar sin que el de al lado les haga caer y obligar a irse del baile.
Esto que cuento es más difícil de explicar que de ver. En la próxima regata intentar ver la flota como un grupo de baile y busca bailar al mismo paso, en la misma dirección y con el mismo ritmo, Eso hará que siempre estéis ahí dentro del grupo, disfrutando de la melodía de la regata, buscando y aprovechando cualquier oportunidad para hacer de solistas, pero sin olvidar meternos de nuevo en el grupo, siguiendo la coreografía.
La flota, siempre suele buscar las mejores opciones y la mayoría de las veces la encuentra. Pensar que somos más listos que la flota, nos puede dar alguna vez un buen rédito, pero será ocasional.
Aprende a bailar con la flota y empezaras a disfrutar sin quererlo de la melodía de las regatas.
sábado, 10 de diciembre de 2016
¿Porque Josele Doreste ha ganado el Europeo Lasermaster en Hvar?
Supongo que este artículo lo debería escribir Josele, aunque por modestia lo acabaría haciendo mal.
Hace casi dos años, yo solía ir al gimnasio del Forum los viernes después de navegar. Uno de esos viernes, que por falta de viento no navegamos, se apuntó Josele. Hacíamos spinning, éramos tres o cuatro, Josele estaba a mi izquierda, y yo dirigí las series de manera similar a como las solía hacer habitualmente.
Siempre me he dado bastante caña cuando hago físico y ese día no fue excepción. Calentamos y poco a poco empezamos con las series, metiendole caña a la resistencia de la bicicleta estática: tiempo, sudor y hierro... yo dirigía, metía caña y miraba a mi izquerda de vez en cuando... no cedia, dejaba todo en cada pedalada de cada una de las series, concentrado y sin apenas comentar nada nunca dio muestras de no poder, y aunque sé que sufrió, aguantó sin decir ni pío, del principio al final... lo dejo todo, concentrado en mis directrices y en su pedaleo.
Siempre me he dado bastante caña cuando hago físico y ese día no fue excepción. Calentamos y poco a poco empezamos con las series, metiendole caña a la resistencia de la bicicleta estática: tiempo, sudor y hierro... yo dirigía, metía caña y miraba a mi izquerda de vez en cuando... no cedia, dejaba todo en cada pedalada de cada una de las series, concentrado y sin apenas comentar nada nunca dio muestras de no poder, y aunque sé que sufrió, aguantó sin decir ni pío, del principio al final... lo dejo todo, concentrado en mis directrices y en su pedaleo.
A josele lo conozco desde hace muchos años, quizas lo conozca más que a mi mismo, con lo cual su forma de acometer ese entreno no se me hizo extraño.
Lo da todo, Sí, pone todo su corazón, todo su cuerpo y toda su cabeza... y la edad, le ha dado el espíritu de saber que querer ganar es la disculpa para estar.
Josele ha ganado el europeo, porque podía ganar, porque entrenó para ganar, porque preparó el material para ganar y porque regateó para ganar. No era el unico que podía hacerlo había competidores españoles y extrangeros que también estaban a la altura, pero fué infinitamente superior: tenía más velocidad, supo arriesgar con acierto en las las salidas y seguir haciéndolo pese a una bandera negra, supo seguir buscando velocidad en las popas pese a una descalificación por 2 banderas amarillas, Regateó con acierto, sin extridencias, buscando lo obvio sin dejar huecos a los demás. No cedió nunca y supo mantener con frialdad las dos descalificaciones por bandera negra (fuera de linea) y amarilla (remar) esperando que "la suerte" permitiera correr todas las regatas (con nueve o menos pruebas se descartaba un resultado y con diez dos) para poder descartar sus dos descalificaciones. Se corrieron y ganó.
Creo que prepararse para ganar, regatear para ganar y desear simplemente estar, fue lo que le dió el triunfo; para él quizás fue uno más, para los que lo vimos fue una bella conquista.
Viernes tarde, Veo su whatup: "A mi pesar hoy no puedo navegar".
Entro en su whatup: Estado: No pain no gain!
No aflojes que vamos a por tí!
No aflojes que vamos a por tí!
Enhorabuena Josele!
lunes, 10 de octubre de 2016
Las miradas
Un campo de regatas, es una realidad muy extensa, hay tanta información que es imposible meterla toda en un ordenador a tiempo real. Son tantos los datos que tenemos que computar para tomar decisiones:
1.- La climatologia, y los partes
2.- El viento y corrientes en nuestro entorno cercano
3.- El viento y corrientes que gracias a entrenadores o a haberlo constatado nosotros anteriormente podremos extrapolar del campo de regatas
4.- El reglaje de nuestro barco, o cualquier defecto que pueda aparcer, un nudo en la escota etc.
5.- Los demás barcos; donde estan, que hacen, que parece que vayan a hacer...
6.- Nuestro cerebro: que pasa por nuestra mente, que la despista, motivacion, etc.
Todo esto conforma un maremagnun de datos que hay que gestionar minuto a minuto, segundo a segundo y nuestro cerebro no tiene un alcance infinito.
Necesita primeramente hacer un estrategia previa, y después una táctica bordo a bordo donde además se interviene todo un reglamento nada fácil de sintetizar.
¿Que hacemos para poder gestionar todo esto y hacerlo con éxito?
SIMPLIFICAR,
Nuestro cerebro simplifica para tomar decisiones, y con la experiencia aprende a hacerlo de manera cada vez más efectiva. Con el entreno aprendemos a simplificar nuestros movimientos para tener la mayor efectividad con el minimo esfuerzo, Con cientos de regata aprendemos a ver lo que nos interesa y estar en los lugares donde lo que vemos nos aporta más y mejor información.
Aprender a simplificar implica muchas regatas y muchas horas de entreno.
Pero hay un atajo, y el atajo es la experiencia de los demás. la podemos absorver con libros, artículos y sobre todo hablando con nuestros contrincantes.
Despúes de cada regata, si hablas con ellos, te darás cuenta que todos y cada uno de los regatistas han hecho una regata diferente: Su regata, habrán visto cosas en el campo de regatas que tu no has visto, han tomado decisiones diferentes a las tuyas por razones también diferentes... pero estre los regtistas los hay que están delante la mayoria de las veces, y sin duda suelen ser los que acumulan más práctica. Escúchales a ellos, preguntales a ellos, mira lo que hacen, donde se colocan, que te cuenten como miran el campo de regatas antes de salir, como observan la linea de salida, como van analizando en su cabeza la regata mientras regatean...
Ellos estarán encantados de contarte su mirada, y tu aprenderas una nueva forma de mirar y llegará un día en que veras el campo de regatas como un tablero de ajedrez donde con una rápida mirada podrás decidir que ficha mover y regatear empezará a ser cada vez más hermoso.
domingo, 17 de abril de 2016
Los 4 minutos más importantes
Como echaba de menos este blanco, para llenarlo de todas esas palabras que rovolotean por mi cabeza. Aquí las intento poner en orden, para que así me dejen en paz.
La pasada semana estuvimos regateando la Eurolaser Master Cup, en Calella de Palafrugell, un pueblo de la costa brava que no has de morir sin conocer. Si además tienes la oportunidad de hacer una regata saliendo desde sus playas, con 130 barcos, tripulados por expertos señores y señoras del mar, si además te acompañan días de sol y viento, si además el comité está ágil y hace lo que los regatistas demandan, si además el trato en tierra es afable e inmejorable…, y si además pisas la arena mientras aparejas tu laser metido en un auténtico cuadro… entonces no querrás morir, para poder volver!
Regateé en la clase Laser master standar, un gran nivel de españoles y extranjeros, soplaron vientos propicios para todos, 10 a 15 nudos, con regatas abiertas hasta la línea de llegada.
Ganó Carlos Martinez, un gran regatista de Murcia, hecho en la Manga del Mar Menor, un paraíso para la vela. Carlos es tranquilo, no es especialmente hablador, pero sabe sintetizar en sus frases escenas de la regata que merece la pena dejarlas selladas en tinta, sus frases suelen ser clarificadoras.
Tras acabar la regata, ya ganador, esperando la entrega de premios y hablando de lo acontecido, íbamos desgajando momentos de la regata, situaciones, material, etc.
En esa conversación glorificábamos y alabábamos sus salidas, ya que en todas ellas supo posicionarse siempre entre los primeros, al poco rato de salir. Tras oír nuestras alabanzas dijo:
"Para mi los 4 primeros minutos de la regata son los más importantes, son los minutos donde te has de dejar la piel, donde has de estar a 100 en todo, y sobre todo físicamente dejarlo todo"
Si, posiblemente todos lo hacemos, pero él, en ese momento lo verbalizó, y verbalizar lo que uno hace multiplica los efectos.
Sin duda esos minutos tras la salida son los más importantes, colgar un poco más puede hacerte aguantar una mala posición, hacer la mejor virada te puede colocar libre, concentrarte sin dejar una neurona libre puede darte la inspiración que necesitas, estar atentos viendo con los oídos, puede darte segundos de ventaja en una decisión… Sí, tras esos cuatro minutos, las figuras quedan colocadas en el tablero y ya sabes donde estarás peleando el resto de la ceñida.
La salida es importante, pero esos cuatro minutos posteriores has de navegarlos a muerte! dejarte el alma! ya descansarás una vez colocado, ya te relajaras una vez situado, pero esos cuatro minutos deben ser los más agotadores de toda la regata. Los que te van a dar más renta, será el esfuerzo más productivo. Ahora los sabes y tendrás que colgar más, mucho más, al menos en los 4 minutos tras la salida de la regata, porque la vida está llena de muchos "4 minutos"
Enhorabuena Carlos! Gracias por enseñarnos!
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