viernes, 26 de abril de 2013

Navega como el Barça


Son muchos los amantes del fútbol, y más los de los grandes equipos, como es el Barça.
Durante estos años, el Barça a estado conquistando títulos, y sino lo hacía, llegaba a las finales o semifinales. 
¿Que le da el poderío al barça, para que siempre esté ahí?
Unos dirán que Messi, indudablemente es y será uno de los grandes, pero uno solo no gana, necesita un engranaje, un conjunto equilibrado, y el barça lo es.
No entro a valorar los jugadores del barça, entre otras cosas porque no entiendo mucho de fútbol, pero hay algo que hace al barça diferentes de todos los equipos:
Su forma de jugar, a creado un estilo, una forma de juego, un proceso o dinámica de mover el balón desde la portería al gol. Y también una forma de defender cuando no tiene el balón.
Pero lo grande del barça no es este estilo de juego, o este proceso de juego, lo grande es que lo sigue al pie de la letra, no importa el minuto de juego, ni el resultado del marcador.
El barça siempre juega igual, ese es su secreto.
A creado un estilo y lo ha depurado a la excelencia, y no prueba otras cosas, porque nadie puede ser el mejor en todos los estilos pero si que lo puede ser en uno.

El jugar siempre igual tiene muchas ventajas:
  1. El equipo se siente seguro con su juego, aunque vaya perdiendo le da seguridad, elimina la incertidumbre y los nervios.
  2. Te permite experimentar siempre dentro de lo que ya sabes hacer muy bien, lo cual te lleva a la excelencia y a la genialidad.
  3. Muestras al otro equipo un equilibrio y serenidad, que les pone nerviosos.
  4. Todos los jugadores saben lo que tienen que hacer siempre y en cada momento, ya que los roles están muy definidos, y eso crea un gran ambiente de equipo, y hace a todos imprescindibles.
¿Como extrapolar esto a la vela?
Simple: Crea un estilo, una técnica, una táctica, una metodología y síguela siempre al pie de la letra. no te separes de ella. Pase lo que pase, aunque vayas ultimo, haz lo que sabes hacer de la misma manera.
He navegado con grandes navegantes, y en cierta manera todos son aburridos, todos son fieles a su estilo y cualquiera de la tripulación podría definirlo. Lo grande de estos navegantes no es tanto ese estilo propio, (que también lo es), sino que, pase lo que pase se mantienen fieles e él. No se suelen poner nerviosos, y en situaciones complicadas hacen lo que saben hacer, siguiendo las mismas pautas y con la misma hoja de ruta.
La genialidad no llega buscándola, llega en la monotonía del estilo propio, cuando se dan las condiciones para ello.

Haciendo siempre lo mismo, das oportunidad a la genialidad, por muchas razones:
  1. Dispones de más energia para resolver situaciones inesperadas porque todo lo haces de una manera prescrita, y no piensas cada movimiento, sino solo los necesarios, los finales, los puntuales y los conviertes en geniales.
  2. Tienes seguridad, sabes que lo que haces, lo haces bien, lo haces como el mejor, o incluso eres el mejor, por lo cual hacerlo te da confianza y aleja los nervios, aporta serenidad, tranquilidad y equilibrio. Fundamental para navegar.
  3. No te vienes abajo nunca. Porque sabes que a veces puede no funcionar, o existir errores, pero la estadística te hace sentir tranquilo en que los resultados volverán tras una mala o desafortunada regata. Si algo va mal, no intentes enmendarlo, simplemente busca de nuevo tu estilo. Es la mejor medicina a la adversidad.
Así pues, Busca tu manera de navegar, una que funcione, crea tu estilo, y sé el mejor, y luego sigue tu estilo al pie de la letra sin titubeos, con fe y seguridad, en todo momento y en cualquier situación.
Sé fiel a tu estilo, Navega como el Barça!!!!

lunes, 8 de abril de 2013

El poder de una tarjeta sin uso


Siempre guardo las tarjetas caducadas de todo tipo, desde las de crédito hasta las federativas. En una de esas etapas de la "tornillería", como decía un buen amigo mío, en el que la puesta a punto del barco se ponía por delante de todo, me mostraron los múltiples usos que pueden tener; uno de ellos y de los más preciados es usarlas como pequeñas espátulas para enmasillar.
Y una de esas tarjetas "áureas", porque esa es la mágica relación entre sus lados, protagonizó el otro día una simple historia, llena de connotaciones transversales.

Regata: L'escala, 8 barcos laser master en la modalidad vela standard y todos de un gran nivel.
No me sentía ni mucho menos el mejor de todos, pero tampoco el peor, y las condiciones no eran malas para mi, ya que un viento suave era benévolo con mis desastrosas condiciones físicas.
De los 8, todos tenían posibilidades reales de podium en cualquiera de las regatas.
El caso es que el sábado, primer día de regata, fue desastroso para mi. Mis puestos fueron 2 penúltimos y un antepenúltimo, ya que hubo un fuera de línea. Pero lo más grave de todo es que mis posiciones iban de delante hacia detrás con una cruel facilidad. Tenía muy claro que era la velocidad del barco la que no me dejaba ningún resquicio para la recuperación, ni para defender simplemente una buena posición y eso me llevaba además por la senda del error, queriendo enmendar lo que era imposible.

Llegué al puerto convencido de que algo iba mal en el barco. Tenía en mi cabeza muchos flancos por lo que atacar, muchos de ellos sencillos y otros complicados. Mi rango iba desde el regulador de las cinchas, a la enfilación entre la orza y el timón, alguna preflexión en la base del palo... todo menos la vela y la parte superior del palo que eran nuevas a estrenar. Me centré al llegar al puerto en el timón, intuía que tenía una holgura tremenda, ya desde hacía tiempo, pero la desidia me volvió sordo.

Al día siguiente aprovechando que no entraba el viento, llegué al puerto con las pocas herramientas que tenía dispuesto a intentar algo. Todos mis contrincantes estaban en grupo charlando y no dudaron en ayudarme y comprobar conmigo la amplitud de la holgura, comparándola con otros barcos y timones.
La holgura parecía producirse en dos puntos: La holgura entre herrajes de macho - hembra del timón, y la holgura de la pala con la caja del timón. Creo que el análisis de las causas y las posibles formas de solucionarlo ocuparon mucho más tiempo que las acciones efectivas que luego llevé a cabo con la ayuda inestimable de todos.

En cuanto a los herrajes pudimos darle la vuelta a una de las hembras que va anclada en el casco, ya que la otra había sido ya cambiada anteriormente. Eso mejoró ostensiblemente esa holgura.
Limitar la holgura entre pala y caja del timón fue más discutido, una lluvia de ideas mías y de mis contrincantes llegaban a oídos del timón. Finalmente opté por una de ellas, no la mía que era muy complicada y imposible de realizar insitu, sin las herramientas adecuadas. La solución era introducir dos trozos de tarjeta a cada lado de la pala del timón y de esta manera al apretar el tornillo que va en la cajera del timón toda la superficie de la cajera presionaba la pala quedando esta completamente fija. Una tarjeta de las caducadas que llevo con el kit de reparaciones me sirvió para ello.

Nos sobró tiempo, ya que el viento, aunque muy poco, tardó en entrar. Corrimos dos regatas, y pese a cometer muchos errores, acabé 2º y 4º. Estaba feliz. Había podido acotar una de las causas de mi falta de velocidad. Posiblemente habrá más, pero una de ellas, y quizás una de las más importantes estaba controlada.

Está historia real tiene mucho de transversal, ¿por qué?
  • Tras un día aciago no debemos quedarnos nunca parados, hemos de buscar los puntos débiles, intentar acotar las situaciones que nos han llevado a ese desastre. Y cambiar algo. En mi historia tuve la suerte de acertar, pero también hay que decir que en la mayoría de las ocasiones siempre se acierta, ya que pocas veces las causas son únicas y aisladas.
  • De todas las posibles causas empieza por la sencillas, posibles y fáciles de llevar a cabo.
  • Solo la idea de cambiar algo psicologicamente influye en tu cabeza.
  • Todos mis contrincantes me ayudaron, de manera decisiva en resolver la situación a mi favor. Gente simple pensaría que porqué lo hicieron si salían perdiendo, pero la realidad es que todos salimos ganando. Se puede competir y ayudarse mutuamente. Eso fortalece al grupo, hace mejor al menos bueno y mejor también al que va mejor. Y crea un sentido de grupo que pocas cosas pueden romper. Haz mejor al que está a tu lado y tú tendrás más posibilidades de ser mejor.
  • Una simple tarjeta caducada, que suele acabar en la basura. adquiere de repente una función para la que no ha sido diseñada, cumpliendo con creces las solicitaciones necesarias. También nosotros servimos para más cosas de las que los demás nos hacen hacer. Sólo hay que estar ahí y esperar la oportunidad. Nunca te tires a la basura, aunque ya estés caducado.
Sí, me sentí contento por haber mejorado, pero mi mejor regalo fue sentir el grupo. Su ayuda apasionada y desinteresada. No cambio mi historia, que también es vuestra, por el podium.
Gracias compañeros!!!

sábado, 2 de marzo de 2013

SCRA


Hace unos días, por razones de trabajo me entero, o al menos redescubro, el término S.C.R.A.
Es una sigla o acrónimo de Síntoma, causa, remedio y acción, y es una metodología que se utiliza en el ámbito de la calidad para la resolución de problemas triviales así como en la investigación de accidentes e incidentes. Cuando el problema es de mayor embergadura o complejidad se usa el diagrama de ISHIKAWA o de cola de pez, del que ya hablaremos en otro post.

Por que os doy la vara con el SCRA, pues porque me parece un método sencillo que cualquiera puede utilizar tranquilamente en casa sobre situaciones que nos suelen suceder en las regatas y que no son deseables. Solo se necesita papel y lápiz, y ganas de no repetir situaciones indeseables.

¿En que se basa este método?, Se puede hacer solo, pero siempre es mejor ayudarse del entrenador o de otros regatistas, por ejemplo con los que naveguemos asiduamente.
El análisis se base en:

  1. SINTOMA: Es el incidente ocurrido, por ejemplo salir mal, haber tocado boya de barlovento, volcar en la popa...hemos de clarificar que?, quien? donde? cuando? como?
  2. CAUSA: Análisis de las causas que han producido el incidente. Hemos de repetirnos hasta 5 veces el porque y anotarlas todas. En este análisis de causas se puede ir hacía atrás, por ejemplo he volcado porque me resbalé, me resbalé, porque había lavado la bañera con jabón, lavé la bañera con jabón porque me los dejó un amigo.
  3. REMEDIO: Propuesta de soluciones y en este punto debemos estar abiertos a pedir ayuda.
  4. ACCIÓN: Concretar propuestas de actuaciones muy detalladas que nos permitan elaborar un plan de acción para evitar que vuelva a suceder.
Todo el proceso es lógico, facil e intuitivo, pero sirve sobre todo para establecer unas acciones que nos hemos de comprometer a realizar. Esa disciplina nos permitirá evitar esos incidentes, y evitar comportamientos erróneos repetitivos que solemos cometer en las regatas.

Pon un SCRA en tu vida.



sábado, 23 de febrero de 2013

las 22 leyes inmutables para ganar regatas


Cuando conocí a mi mujer, que trabaja en el mundo del marketing, curioseé en su biblioteca y encontré un libro "fácil" sobre marketing titulado: "Las 22 leyes inmutables del Marketing".
Se lo que estáis pensando, suena a libro de auto ayuda, y sí, realmente lo es, uno más de esos miles de libros en formatos diversos de cuentos, historias o simples leyes donde re-ordenan y adornan lo que todos sabemos.
Me he acordado de ese libro 16 años después, lo he releído y adaptado transformando las leyes del marketing a las leyes de la regata.

  1. El lideradgo: Es mejor ser el primero que no ser el mejor. Cuando llega una nueva disciplina olímpica, el que empieza antes a practicar, a ir a regatas, tiene ya una ventaja sobre los que llegan más tarde. No es lo mismo comenzar a practicar un deporte a los 4 años que a los 20. Aunque el que empiece 20 años más tarde sea infinitamente más apto para ese deporte siempre estará en desventaja. A niveles más corto-placistas, el empezar primero a probar una nueva vela, el primero que tiene un entrenador privado, el primero que usa un nuevo estilo de navegar, el primero que ensaya una táctica, el primero que recibe una ayuda federativa, etc. también tendrá ventaja.
  2. La categoría: Si no puedes ser el primero en ceñida, sé el primero en las popas. Cada regatista puede ser consciente que quizás no es el mejor en ceñidas, o en velocidad de barco, a de buscar otra categoría dentro de la regata en la que pueda destacar y ser el líder. Por ejemplo dominar en la táctica, o dominar en el reglamento, en salir, en navegar en largos, etc. Este nuevo liderazgo le aportará mejores rendimientos y más rápidos que estar intentando sin éxito, desbancar al líder de las ceñidas.
  3. La Mente: Ser el primero en tu mente, mejor que llegar primero. Él que se sitúa en la mente de los contrincantes como el mejor, tiene siempre más probabilidades de ganar. Has de sentirte bueno, el mejor dentro de tu nivel para poder enfrentarte a los que tienes al lado, sino siempre estarás cediendo el puesto, al que tu piensas que es mejor que tu.
  4. La percepción: La regata es una batalla de percepciones. La verdad suele acercarse a la percepción de un experto. Pero cada uno tiene una percepción suya y única de lo que pasa en las regatas, o mejor dicho su regata. No somos dueños de las percepciones de los demás, pero cuando la mayoría van por una lado del campo de regatas, en el 90% de las situaciones no se equivocan. Regatear bien implica mejorar nuestra percepción de lo que pasa en nosotros, nuestro barco, y nuestro entorno. Pero también es muy importante tener en cuenta las percepciones de los contrincantes y también del jurado o comité... y saber usarlas a nuestro favor.
  5. El enfoque: Reducir el campo de acción de nuestras acciones. No somos dioses para poder hacerlo todo y mejorar en todo en la misma dimensión. Es muy importante planificar los puntos en los que podamos mejorar más, dejando ahí la mayoría de nuestro tiempo y energía. Si ya navegamos bien en ceñida, en lugar de seguir entrenando ceñidas en cada entreno, seamos más incisivos en donde fallamos más; por ejemplo las salidas, la toma de boyas o las trasluchadas.
  6. La exclusividad: No hay dos regatistas que definamos de la misma manera: Si definimos a los buenos regatistas que tenemos cerca diremos: Antonio, un crack en las salidas. Pepe, una bestia ciñendo con viento. Juan, inalcanzable en las popas. Siempre hay espacios en esa exclusividad que podemos intentar ganar para nosotros mismos, en lugar de intentar arrebatársela al que ya la tiene en su dominio.
  7. La escalera: La estrategia a utilizar depende del nivel que tengamos en la escalera. Todos somos conscientes del peldaño que ocupamos en la parrilla de salida, por los antecedentes, nuestro peso y condiciones, el material, los recursos, etc. Es fundamental establecer una estrategia que permita dar el máximo rendimiento a nuestros recursos para poder saltar un escalón de esta escalera previa a cualquier regata. Y no confundamos estrategia, con planificación o táctica.
  8. La dualidad: A larga las regatas suelen ser una carrera de dos. Supongo que influyen multitud de factores, entre ellos el psicológico, pero en todas las competiciones suele haber un lider y el que va detrás. A la larga se pelean casi siempre dos por ganar, y curiosamente suele pasar en todas las dimensiones de la vida. Esta ley da medida de lo importante que es estar delante y de lo difícil que es para los demás superarle.
  9. Lo Opuesto: Si tu pelea es por el segundo puesto. tu estrategía está determinada por el primero. Está claro que el líder va por delante, seguramente por medios, por condiciones, etc. Con lo cual el será el que tenga preferencia con el fabricante de palos, de velas, etc. lo cual condicionará nuestras posibilidades de elección y estrategia. Y muchas veces, por no decir siempre, solo queda la opción de elegir lo opuesto. A nivel de una regata por ejemplo, el que va primero tiene la opción de posicionarse en el campo de regatas dejándole al segundo solo la otra opción: la que queda, que normalmente es la más penalizada.
  10. La división: Con el tiempo las categorías se dividen. En los inicios de una competición siempre hay un líder que suele ganar en todo: ceñidas, popas, viento, brisa, etc... con el tiempo van apareciendo especialistas que hacen que una competición con poco viento tenga unos líderes probablemente diferentes a una regata con rasca.
  11. La perspectiva: Los efectos son a largo plazo. Poco que añadir. Si pensamos que llegar a la cima es un tema de días, vamos mal. El camino para ser el primero es largo. Y aquí interviene la planificación con una perspectiva clara de lo que queremos en plazos razonables.
  12. La extensión: Presión irresistible a extender nuestros éxitos. Una vez que conseguimos ser los mejores en ceñidas, querremos ser los mejores en popas, y después los mejores en salidas, y poco a poco iremos dispersando quizás la ventaja competitiva que teníamos con nuestros contrincantes.  Hemos de controlar está extensión de nuestras habilidades para no perder las ventajas iniciales que nos permitían ser líderes con facilidad en unas condiciones determinadas.
  13. El sacrificio: Siempre hay que renunciar a algo para conseguir algo. Renuncio a explicarlo, para que lo entendáis.
  14. Los atributos: Para cada condición hay un contrincante líder. Se enlaza con la Ley 6. la tendencia es siempre a relacionar a cada regatista un liderazgo según las condiciones o el tramo de recorrido.
  15. La franqueza: Admite algo negativo de ti mismo y tus contrincantes lo verán como un punto fuerte. Ser franco y honesto, te mantendrá siempre delante en las cabezas de los contrincantes como un ganador aun habiendo cosechado un mal resultado. Las disculpas, o mentiras te permitirán ganar una regata pero no ser el líder. Hay grandes regatistas, incluso con medallas de oro, que no disfrutarán nunca del respeto y veneración de los que han competido con él. Y ese es un premio mayor que cualquier medalla, solo accesible a los más grandes.
  16. La singularidad: En cada situación, solo una jugada producirá efectos importantes. Esta ley sirve, para la planificación, la estrategia y la táctica. Ante una situación hay muchas alternativas que tienen efectos positivos, pero solo una la más audaz puede producir un resultado sustancial. La audacia, es siempre, un golpe inesperado para el contrario e implica valentía. Pero esta valentía solo se convertirá en audacia si va acompañada previamente de entreno, técnica y fuerza.
  17. Lo impredecible: Salvo que regatees en el lugar de todos tus contrincantes, nunca podrás predecir el futuro. Nadie conoce el futuro, y jugar a ser adivino suele tener malas consecuencias. Pero eso no quita ser conscientes de las tendencias de nuestro entorno, lo cual nos muestra un panorama de posibilidades y nos dará cierta ventaja respecto a nuestros competidores. Aprovecharse de las tendencias: sí, jugar a ser adivino: no.
  18. El éxito: El éxito suele preceder a la arrogancia y la arrogancia al fracaso. El éxito nos roba objetividad, nos roba horas de entreno, nos roba concentración... pero aun así, es más fácil gestionar el éxito que el fracaso. Necesitas ganar para volver a ganar.
  19. El fracaso: El fracaso debe ser esperado y aceptado. Reconocerlo, remediarlo y seguir adelante es la clave para remontarlo.
  20. El engaño: Las situaciones suelen ser lo contrario de la información que nos llega. No nos creamos todo lo que dicen de lo que hay a nuestro alrededor, la información de nuestros contrincantes, del campo de regatas, de las velas, etc. Informaciones que pueden proceder de rumores, o hechos no constatados no aportan más que incertidumbre. Busca siempre acercarte a la verdad, no hagas caso a los rumores o apreciaciones de los demás.
  21. La aceleración: El triunfo no se apoya en novedades sino en tendencias. La novedad es una ola y la tendencia la marea. La ola es muy visible pero se amortigua enseguida. La marea apenas se percibe pero es implacable. Busquemos las tendencias, no las modas. Hagamos de nuestro recorrido deportivo una tendencia, no una breve ola.
  22. Los recursos: Sin dinero, una idea no despega del suelo. Cualquier planificación requiere recursos que al final se mide en euros. Sin dinero, los 21 puntos anteriores se quedan en pura prosa.
En fin, frases hechas al fin y al cabo. El próximo reto será llevar al campo de las regatas otro libro de este tipo que circula por mi casa desde hace tiempo que se llama "No te preocupes, gana dinero".

lunes, 4 de febrero de 2013

Lo más importante para ganar


Figuraros que frotáis la lámpara de Aladino y os sale un genio que os dice:
 - Te daré lo que quieras para que puedas navegar mejor.
¿Que le pediríais?: Un barco nuevo, un entrenador, poder ir a más regatas, tener más finura de caña, salir mejor, más velocidad, etc. todo esto y mucho más te lo da algo que se llama DINERO.
Por muy poéticos que queramos ser, por mucho que nos guste que el pequeño se coma al grande, que el débil pueda con el fuerte. Lo más importante en la vela, como en cualquier otro deporte competitivo es el dinero.
Sólo cuando se llega a niveles similares de inversión y condiciones en dos equipos es cuando el dinero pasa a un segundo plano, eso si se mantiene el fair play, porque sino el dinero sirve para comprar árbitros, doparse en el limite de lo permisible o no permisible, y en otros terrenos que es mejor no entrar, pero que en la alta competición existen y están ahí.
Podéis coger cualquier deporte y siempre el dinero está presente en los ganadores. Les permite no solo obtener los mejores medios para conseguir las cosas, sino además una motivación extra.
El dinero lo compra todo, al mejor deportista, el mejor  material, la innovación, la motivación, te hace listo, la vestimenta.
Esto son hechos, que en el mundo amateur apenas se nota, pero en el profesional lo es todo.
Así pues una de las virtudes que ha de tener un buen deportista profesional es saber conseguir dinero.
¡¡¡¡Hombre, no es para tanto, que el dinero no es lo más importante!!!
Le decía yo a un buen amigo mio, y el me respondía:
No claro que todo, hay muchas otras cosas más importantes, ¡¡¡¡pero son carísimas!!!!

viernes, 12 de octubre de 2012

¿Algún problema?

Una de las palabra que creo que hay que enseñar a utilizar es la palabra problema. Está siempre en boca de todos y creo que su utilización sin medida nos crea una desventaja emocional importante.
El solo hecho de evitar pronunciarla, ocasionará una actitud positiva ante la vida.

Los ingleses utilizan vagamente la palabra problem, utilizan más trouble, (dificultad), question, (pregunta), situation, (situación)..... Pero para nosotros parece que todas ellas, siempre se pronuncien como "problema".

Intento que mis hijos la utilicen lo menos posible, y les aporto palabras que implican un sentido positivo como situación, pregunta, dificultad, questión, reto,... con lo cual conquistan una emoción positiva para alcanzar una meta. Decir "tengo un problema" es ponerse una valla.

Así pues os recomiendo, que en ese lenguaje emocional de las regatas, olvidéis la palabra problema. Intentad que llegue el final del dia sin haberla pronunciado. Porque las palabras que pronunciamos las escucha el alma, y el alma es puñetera.

¿Algún problema?

martes, 9 de octubre de 2012

Un pequeño gran trofeo


Acaba de celebrarse el Campeonato de Europa master, y con ello se han repartido unos trofeos.
Nada en especial hasta aquí.
Pero la clase Laser tuvo la gran idea, no sé cuando se les ocurrió, de confeccionar unos trofeos standar, es decir al igual que el barco, ha realizado un prototipo que ha mantenido a lo largo de los años. Solo cambia el color de la base (no sé con que criterio) y la incorporación de la descripción del campeonato.

Muchos de vosotros lo conocéis, es un cubículo de medidas aproximadas 8*6*3 cm. confeccionado mediante metacrilato. El material lo hace duradero. facil de limpiar, vistoso y económico. Muy económico si pensamos que cada año fabrican posiblemente más de 100 unidades. Se da este trofeo a los 5 primeros clasificados de cada campeonato continental y mundial en cada una de sus clases.
Si queréis ver como se confecciona uno similar, tenéis aquí este video. En su aparente sencillez, el diseño del trofeo demuestra un cuidado exquisito en las medidas, tipografía y situación de los elementos.

Es una gran idea, hace que un trofeo barato se convierta en valioso, deseable y reconocible. Es la idea la que aporta valor al trofeo, no el material ni la manufactura.

Tengo la fortuna de poseer dos, solo me queda decir: ÁNIMO A POR EL CUBO!!!!

miércoles, 3 de octubre de 2012

Aprovecha los regalos


Hace apenas 2 semanas participé en el campeonato de laser master "To be or not to be", en Roses. coincidió con el Cto. de Catalunya y fueron 3 días con un total de 9 regatas.
En fin, el caso es que en una de las regatas creí que estaba fuera de línea, tras haber arriesgado en la salida. No dí la vuelta, y ante el convencimiento posterior de que estaba fuera, regateé mal y sin ilusión. Al llegar a tierra comprobé que no estaba descalificado.
Creo que hubiera preferido haberlo estado, porque me sentí estúpido habiendo regateado en la convicción de estar fuera y navegar dando la regata por perdida.

Si estás en la regata, aunque creas que has realizado una salida prematura, o incluso aunque la hayas hecho de verdad, vete siempre a ganar. Incluso un primero, descalificado posteriormente por fuera de linea, hace ilusión y permite aprender, y además regatear delante de todos es fácil y divertido.
Una vez en tierra, delante del jurado, siempre hay la posibilidad de defender e  incluso ganar una salida prematura por fallo de procedimiento del comité, o si es dudosa, puedes salvarla a través de una prueba fotográfica o de video.

Pero este artículo iba encaminado a otra cosa. Cuando estaba en tierra pensé en lo sucedido. Sabemos que salir bien es una parte muy importante de la regata, sobre todo con muchos barcos, te permite situarte en cabeza donde la navegación y la táctica son más sencillas. Salir bien es un regalo.
Curiosamente pese a lo importante que es una salida, casi nadie la prepara bien. Todo el mundo se centra en hacer pruebas de ceñida y de viento antes de la presalida y pocos son los que se centran en analizar la línea de salida, la zona de salida, la corriente, ver como se mantiene el barco en linea, tomar enfilaciones.
Pregunto muchas veces a los compañeros, y la mayoría ni siquiera toma enfilaciones, ni comprueba por donde está más favorecida la línea.
Explicaré en otros artículos formas de preparar la salida, pero tampoco es esto lo que quería explicar.

En cada regata se realizan una serie de pruebas; en ctos de fin de semana suelen ser 4 pruebas de las que se puede descartar la peor. En la mayoria de ctos. que hacemos, solemos siempre descartar una prueba y excepcionalmente en algunas largas hasta 2. Raro es el campeonato en el que no se descarta ninguna prueba.
Eso quiere decir que si cada una de las pruebas es una oportunidad para ganar, nos dan gratis normalmente una oportunidad. Nos la regalan. Podemos no hacer la regata y no influiría en el resultado. Este pensamiento debería bastarnos para ser más agresivos en las salidas, apostar por ellas, situarse al límite de la enfilación y acelerar un segundo antes que nuestro oponente, porque sabemos que en el peor de los casos, si hiciéramos una salida prematura, podremos descartarla de la suma final de puntos.

Arriesga en la salida, es una oportunidad gratis que te da el descarte. Arriesga pero no la malgastes. Es como un comodín que hay que saber utilizar.
Si fuera entrenador obligaría a mis alumnos a tener al menos un fuera de linea en cada regata.

Y es que las regatas son muchas veces como la vida, nos ofrece oportunidades y ni siquiera las vemos, o no las queremos ver.

En el próximo artículo hablaré de como suelo preparar las salidas.

lunes, 7 de mayo de 2012

Repensar las regatas

Hacía tiempo que no escribía, también hacía tiempo que no navegaba.
Dos semanas atrás se celebró el trofeo del circuito europeo de Lasermaster en el club vela Calella. Fue sin duda la mejor regata de todas las que se han realizado. Tres días con buen viento y un recorrido con alternativas, además buen tiempo, en un pueblo que es mágico en esta época del año.

No voy a aburriros contando mis regatas, solo dos párrafos: los dos primeros días sopló fuerte (15 nudos) y el tercer día más suave. Estoy muy mal físicamente y eso implicó que con viento navegaba lento con la consecuente falta de confianza que me llevó a cometer errores, la mayoría de ellos tácticos. El ultimo día con menos viento me sentí rápido y eso me llevó a realizar buenos resultados.

Compartí casa con varios regatistas, Carles, Mónica, Andrés invitados por Miquel. Gracias Miquel!!!
Os lo quería comentar porque después de las regatas Mónica (que arrasó en Radial), reunía a los radiales  Carles y Miquel (también participábamos los estandar, Andres y yo, en segundo término) y comentabamos la regata.

Os lo comentó porque es importantísimo hacer un repaso de las regatas. Primero con nosotros mismo y segundo con una visión exterior de los demás regatistas. No tengáis miedo a preguntar a los demás ¿porque hiciste aquello? ¿Como llevabas el barco que ibas tan rápido? ¿Porque saliste por el lado de la boya? etc.

Siempre, tras cruzar la línea de llegada, suelo hacer un repaso rápido de los errores y de los aciertos de la regata. Visualizo el pasado. No más de 2 o 3 minutos. Analizo los errores y estudio que me ha levado a ello: Una mala salida y el porqué, o una muy buena salida y gracias a qué, donde me precipité, porque estaba nervioso en la ceñida, que errores de maniobra cometí, porqué elegí ir a un bordo u a otro, porque no marqué al que iba detrás, etc.

Todos podemos analizar lo que hemos hecho cada uno desde su nivel. Lo que elevará el nivel de nuestra visualización es hablar con los demás y sobre todo con los que van mejor que nosotros. Nos explicarán detalles en los que no hemos caído y abrirán nuestra mente. HACERLO!!!
Tenéis a vuestro lado grandes regatistas, Mónica Azón, Miguel Noguer, Josele Doreste, y no solo ellos.

lunes, 12 de marzo de 2012

El nombre


Dicen que en el momento en que ponemos nombre a algo o a alguien adquiere alma y trasciende su simple materia en algo que se introduce en nuestro interior, en nuestra consciencia.
Son muchas las veces que le damos la victoria al nombre del barco en lugar del nombre del patrón. Como si el barco se mereciera la victoria más que la tripulación.
Y si lo vemos desde dentro, cuantos de nosotros hemos hablado con el barco de tu a tu. Llamándole por su nombre, compartiendo experiencias, riñéndole y animándole.
Ese nombre que elegimos para nuestro barco, suele tener una valor en nuestra mente, un recuerdo de alguien, algo, un evento, o una simple anécdota. Cuando repetimos ese nombre en nuestros nuevos barcos le añadimos el numero, intentando distinguir al abuelo, padre y nieto que llevan el mismo nombre, construyendo toda una saga.
Porque cuento todo esto. Porque me parece algo muy importante tanto en la competición como en la vida nombrar las cosas que adquieren valor para nosotros. Las interiorizamos y nos permiten tratarlas de manera diferente, hablarles, mimarlas, reñirlas... El nombre permite una dimensión psicológica de sentirnos acompañados, de hablarnos a nosotros mismos a través del nombre de ese barco que navegamos.
Darle un nombre al barco. Eso le da valor, le da alma, le da vida y desde ese momento. El barco será uno más del equipo.
Podemos compararlo, en cierta manera, a la equitación. El caballo y el barco son perfectamente comparables pese a que uno es un ser vivo y el otro no. Pero el nombre los iguala a ambos.
El hábito de poner nombre en la vela no se limita al barco. Es muy usual en tripulaciones darle nombre a algo que nos da la lata continuamente, es como ponerle un mote. Se hace también con maniobras que bautizamos muy a manudo con nombres que solo entiende la tripulación. Eso ayuda a formar equipo y permite además una comunicación rápida y selectiva.
Los nombres ayudan a recordar, ayudan a dsitinguir, ayudan a interiorizar y ayudan a sentir.
El nombre humaniza.
Si tienes una maniobra que nunca te sale, un cabo que siempre te da la lata, una vela que te cuesta trimar, un viento con el que nunca vas bien....Ponle nombre y hazlo tuyo y a partir de ese momento veras que todo es y será más fácil, y llevadero. Simplemente porque desde ese momento te escucha.